Thursday, October 18, 2018

INE ratifica cifra de crecimiento y refuta el estudio del Inaset

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ratificó las cifras de crecimiento interanual (julio 2017-junio 2018) de 4,61% y refutó el estudio del Instituto de Asistencia Social Económica y Tecnológica (Inaset), en el que se pone en duda el porcentaje de crecimiento del sector agrícola.

De acuerdo con el estudio, firmado por el director de Inaset, Enrique Velazco, titulado “¿Es veraz el 4,61% de crecimiento del PIB”, el investigador señala que el crecimiento promedio 2012-2016 del sector agropecuario fue de 4% anual, pero entre el primer trimestre de 2017 y el segundo trimestre de 2018 el INE registra un índice que casi duplica aquello (y llega al 7,5%), lo que rompería con la tendencia registrada en los últimos 35 años.

“No es correcto emplear una tasa promedio para aplicarla a un período específico de tiempo, debido a que el crecimiento del sector es fluctuante, porque depende de factores externos, como los fenómenos climatológicos”, indicó el director general ejecutivo del INE, Santiago Farjat.

Explicó que al utilizar un promedio, el autor excluye efectos climatológicos que impactaron positiva y negativamente en la producción agropecuaria, en distintos periodos.

“En ese sentido, 2016 no fue un buen año; pero en 2017 existió una recuperación evidente del sector que explica el crecimiento interanual de 7,6%”.

Según el director del INE, en 2016 las campañas agrícolas comenzaron con plagas como la bacteriosis en el arroz, gusanos en los tubérculos, mortandad ganadera, langostas entre otras, y finalizaron con una sequía, que fue calificada por el sector agropecuario como “la más fuerte en 25 años”. Todo lo anterior resultó en un crecimiento del sector agropecuario de 3,1% y, en específico, para el sector de productos agrícolas No Industriales en un decrecimiento del 1,9%.

Sin embargo, 2017 fue un año de recuperación de la sequía y de adaptación al cambio climático, que permitió mejorar técnicas agropecuarias y tener buena producción, principalmente de los productos agrícolas No Industriales, Industriales y pecuarios.

“No es de sorprenderse que la recuperación observada en dicho periodo refleje crecimientos de 7,6% del sector agropecuario y de 8,7% en los productos agrícolas no industriales”, remarcó.

Añadió que “el cálculo del PIB trimestral y anual no considera únicamente el sector No Industrial. Para el cálculo del PIB se consideran todas las actividades que contemplan al sector agropecuario (Agricultura No Industrial, Industrial, sector pecuario, silvicultura, entre otros)”. Por lo tanto, se incorporaron todos los productos por cada actividad y sector económico de Bolivia.

En ese sentido, Farjat lamentó el análisis simplista y poco objetivo del ensayo, sin considerar factores externos (cambio climático) que son variables en el tiempo, y sin tomar en cuenta todos los sectores que hacen al crecimiento del sector agropecuario.

INE ratifica crecimiento económico de Bolivia



El director general ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística (INE), Santiago Farjat, ratificó ayer los datos del crecimiento económico del país y negó cualquier manipulación, tal como señaló el Instituto de Asistencia Social Económica y Tecnológica (Inaset).

La autoridad descalificó el análisis del ensayo titulado “¿Es veraz el 4,61% de crecimiento del PIB?”, porque demuestra un total desconocimiento de Enrique Velazco Reckling sobre el sector agropecuario.

“No es correcto emplear una tasa promedio para aplicarla a un período específico de tiempo, debido a que el crecimiento del sector es fluctuante, porque depende de factores externos, como los fenómenos climatológicos”, manifestó.

También explicó que el autor excluye efectos climatológicos que impactaron positiva y negativamente en la producción agropecuaria en distintos períodos. Precisó que en 2016 las campañas agrícolas comenzaron con plagas, como la bacteriosis en el arroz, gusanos en los tubérculos, mortandad ganadera, langostas, entre otras, y finalizaron con una sequía, que fue calificada por el sector agropecuario como “la más fuerte en 25 años”. Todo lo anterior resultó en un crecimiento del sector agropecuario de 3,1% y, en específico, para el sector de productos agrícolas no industriales en un decrecimiento del 1,9%.

Sin embargo, remarcó que 2017 fue un año de recuperación de la sequía que permitió mejorar técnicas agropecuarias y buena producción.

Farjat precisó que la inversión pública, seguida de iniciativas privadas en proyectos de riego, mejoramiento genético en semillas y pecuaria, logró revertir en gran manera los efectos adversos de 2016, que se pudieron evidenciar en los bajos precios de los productos de la canasta básica de bienes y servicios en 2017.

Wednesday, October 17, 2018

2 millones de bolivianos sin seguridad alimentaria

En el Día Mundial de la Alimentación que se celebró ayer, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Bolivia (FAO) señaló que pese a los avances logrados en los últimos años, alrededor de dos millones de personas viven en Bolivia sin seguridad alimentaria.

El personero del organismo internacional Ronald Quispe señaló que en el país al menos 18 por ciento de la población se encuentra en tal situación. Ese dato coincide con la población en extrema pobreza. El exministro de Economía, Luis Arce, señaló que en el país existen 1.8 millones de connacionales en situación de extrema pobreza.

CONMEMORACIÓN

Quispe participó ayer en la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación en homenaje a la fundación de la FAO fundada en 1945 en el marco de las Naciones Unidas, acto que se realizó en el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

Según dijo, la extrema pobreza contrasta con el elevado porcentaje de la población con altos niveles de obesidad, según datos ofrecidos en el mismo evento por el Instituto Nacional de Estadísticas, (Ine).

El personero de la FAO atribuyó el sobrepeso en la población al consumo de alimentos fuera del hogar. “Los alimentos fuera del hogar no son necesariamente saludables”, manifestó. El estudio del INE, presentado por la analista, Mónica Moscoso, estimó que las familias destinan 47 por ciento de sus ingresos al rubro alimentación, mientras que un 34.3 por ciento de la población consume alimentos fuera del hogar. Quispe atribuyó a los mayores ingresos de las familias que en promedio llegaron en los recientes años a ingresos de $us 3.000 anuales.

La seguridad y soberanía alimentaria a nivel nacional, no van de la mano con los hogares, insistió Quispe. “La seguridad alimentaria no garantiza las cantidades necesarias para la salud de las familias”, insistió.

“Nos preocupamos por la cantidad de alimentos y la distribución en los hogares, pero no se enfoca la atención en las familias para ver si realmente consumen una dieta equilibrada”. Bolivia importó alimentos y bebidas en el primer semestre de 2018, por valor de 370.2 millones de dólares, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

El jefe de la Dirección de Alimentación y Nutrición del Ministerio de Salud, Yecid Umacayo, sostuvo que los alimentos que se consumen fuera del hogar no son nutritivos, y que el pilar de la alimentación debiera apuntar a la prevención de enfermedades. Por ello, destacó la educación nutricional.

“El desequilibrio en cuanto a la alimentación del boliviano se traduce a la larga en obesidad”, apuntó a tiempo de indicar que hay una ley de alimentos que paulatinamente se implementará en los hogares a través de los líderes de los jefes de familia, y también se difundirá en las escuelas.

Manifestó que el boliviano en general no tiene orden en alimentarse, ya que no desayuna y come al mediodía en exceso y lo que almuerza fuera del hogar tiene alto contenido calórico, en tanto que la cena contiene también mayores niveles de carbohidratos.

MALA ALIMENTACIÓN

La funcionaria del Instituto Nacional de Estadística INE explicó que el estudio presentado fue realizado en 2016, y que es el primero en el país en determinar la cantidad de nutrientes que la gente consume fuera del hogar. En las conclusiones de la investigación se señaló que las personas se alimentan con mínimo contenido de verduras y frutas, pero con abundante proporción de carbohidratos.

El estudio del INE mostró también que las calorías que las personas ingieren en el desayuno apenas llega a 11 por ciento de valor nutricional necesario, mientras que lo recomendable es 20 a 25 por ciento.